Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
La virtud es de poco sueño.
Gran calma, señal de agua.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Las apariencias engañan.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Más mato la gula que la espada.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Un tiznón solo no arde sin otro.
A chico santo, gran vigilia.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
A gran culpa, suave comprensión.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
Cada día, su pesar y su alegría.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Taberna sin gente, poco vende.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Cuanto más pequeño es el bosque, más grande parece la liebre.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
De oveja negra, borrego blanco.
A la bota, darla el beso después del queso.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
La vida es una barca, dijo Calderón de la Mierda.