No somos ríos, para no volver atrás.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Haces mal, espera otro tal.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
En enero, suda el fresno.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
No encomie un vado hasta que lo hayas pasado.
A buen señor, buena demanda.
Comer hasta reventar, beber hasta emborracharse, que lo demás es vicio.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Corazón cobarde no conquista damas ni ciudades.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Agárreme, que llevo prisa.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Hacer la del humo.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
No hay que arrear ganado flaco.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Dale con que va a llover.
De la esperanza vive el cautivo.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.