Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Dale con que va a llover.
De la esperanza vive el cautivo.
El trigo en tierra arcillosa y el centeno en arenosa.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Puta me veas y tú que lo seas.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Es difícil coger un gato negro en una habitación oscura, sobre todo cuando no está
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Cada iglesia tiene su fiesta, y cada ermita su fiestecita.
Quien no llora, no mama!
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
A bien obrar, bien pagar.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Secreto a voces.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
A cada santo su vela
Nunca falta de que reírse.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Quien da el consejo, da el tostón.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.