Indio comido, puesto al camino.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Si la manga no es amplia no ondea
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Buena mula, mala bestia.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La lluvia no se queda en el cielo.
Presto rico, presto pobre.
No hay que pedirle peras al olmo.
Pagan justos por pecadores.
Claridad, y no en el caldo.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
De buena harina, buena masa.
Más fea que una patada en la canilla.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Te conozco mascarita
Ama al grado que quieras ser amado.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Quien nada hace, nada teme.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.