Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Nunca te duermas en los laureles.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El ladrón no roba jamás una campana.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
La bonanza amenaza borrasca
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
A palabras necias, bofetones.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Dar limosna no aligera la bolsa
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas