No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Cuanto más saben los hombres peores son
El que mal anda, mal acaba.
A días claros, oscuros nublados.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Matar dos pájaros con una piedra.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
No hay primera sin segunda
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Quien de joven come sardinas, de viejo caga las espinas.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Donde hay miedo hay poco lugar para el amor
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
La virtud loada, crece.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
No ser escaparate de nadie.
El que apurado vive, apurado muere.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Después de un gustazo, un trancazo.
A la pereza persigue la pobreza.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Tarde piaste pajarito.