Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Cada uno tiene su alguacil.
El borracho vendería los pantalones por beber.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Olla quebrada, olla comprada.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Mujer ventana, poco costura.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Sin segundo, no hay primero.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Retírate, agua, y veré quien labra.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Bota vacía la sed no quita.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Del tronco caído todos hacen leña.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
Beber con medida alarga la vida.
A gana de comer, no hay mal pan.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Castaña la primera y cuca la postrera.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
En vender y comprar, no hay amistad.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
A los locos se les da la razón.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
Buen moro, o mierda u oro.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Si me quebré el pie fue por mi bien.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.