No jales que descobijas.
Moza reidora, o puta o habladora.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Estas son de mi rodada.
A Dios, nada se le oculta.
Para su casa no hay burro flojo.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Buen lector, mal escribano.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Hay de todo en la viña del Señor.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
El zorro viejo huele a trampa.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Por mucho pan nunca es mal año.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Vive como viejo si quieres llegar a serlo.
A pan ajeno, navaja propia.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
A la hija mala, dineros y casalla.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Nadie se hace rico dando.
Todo es según el cristal con que se mira.
A ave de paso, cañazo.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Benavente, buena tierra y mala gente.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Yo que callo, piedras apaño.
Después del relámpago viene el trueno.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Haz bien y vive alegre.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Al hombre mayor, dale honor.