Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Quien nada hace, nada teme.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Es agua derramada.
Tapados como el burro de la noria.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Sembrar poco y mucho recoger, no puede ser.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Criado y caballo, un año.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Pasito a pasito, se va muy lejitos.
La felicidad es como un león insaciable
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Dar de comer al diablo.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Esta es la gota que derramo el vaso.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Guarda que comer y no que hacer.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.