El bien viene andando, pero el mal volando.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Esta más grande la caja que el muerto.
Los justos pagan por pecadores.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Las apariencias engañan.
Siempre es pobre el codicioso.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Estos son polvos de aquellos lodos.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Quien hace malas, barrunta largas.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Al bobo, múdale el juego.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Lo que siembres, recogerás.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Tendrán que pasar hambre en la época fría los que no trabajen en la caliente.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Cama de novios no la tienen todos.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Estoy en un callejón sin salida.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Vino mezclado, vino endiablado.
Yemas de Abril, pocas al barril.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.