Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
El que poco pide, poco merece.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Quien aprisa asa, quemado come.
Besugo de enero vale un carnero.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Nada puede dar quien nada tiene.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
El buen traje encubre el mal linaje.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Burro cargado, busca camino.
Compañía, ni con la cobija.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Amar a todos, confiar en nadie.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
En claustros de locos, están los más pocos.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Estás probando tu propia medicina.