Entre más apuro menos prisa.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
A los locos se les da la razón.
Da y ten, y harás bien.
Dios castiga sin dar voces.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Como es el trabajo, así es la recompensa.
Quien mocos envía, babas espera.
Carrera de caballo y parada de borrico.
El que no se consuela es por que no quiere.
A diente cogen la liebre.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Año derecho, de la era al barbecho.
Barba bien bañada, medio rapada.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
El mucho joder empreña.
Buen amigo es el dinero.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
No la hagas y no la temas.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Llegar a la capada.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Asno de dos, válgale Dios.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Moza dominguera no quiere lunes.
El miedo no anda en burro.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Buen oficio es no tener ninguno.
Con solo honra no se pone olla.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
Julio calorero, llena bodega y granero.
El pan de viaje no hace bulto.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Bebido con buenos amigos, sabe bien cualquier vino.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.