La confianza mata al hombre.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
El que venga atrás que arree.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Malo vendrá que bueno me hará.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Que cada perrillo se lama su cipotillo. (Variante: que cada perrico se lama su cipojito (Cartagena)
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
En la tardanza está el peligro.
El que se fue a León perdio su sillón.
Hacer buenas (o malas) migas.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Aún queda el rabo por desollar.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
Buena es la costumbre en el bien.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.