Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
El harto no se acuerda del ayuno.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
El invierno es el infierno de los míseros
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Ser lento en dar es como negar.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El que las sabe, las tañe.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
El que muere, se libra de lo que debe.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Cuando masques, no chasques.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Donde hay pelo hay alegría.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Cabeza vana no cría canas.
Hay que sufrir para merecer.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
El burro cuando está alegre, rebuzna y pee.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Entender lo bello significa poseerlo
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.