De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
El casado casa quiere.
Aire de Levante, agua delante.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Amor forastero, amor pasajero.
Carne puta no envejece.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
En casa pobre, pocos cuentos.
Mucho ruido y pozas nueces.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Cuatro ojos ven más que dos.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
A rocín viejo, cabezada nueva.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
A la larga, todo se arregla.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
No solo de pan vive el hombre.
Aquel que guarda siempre tiene.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Mala olla y buen testamento.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Lo bien hecho bien parece.
La mala vida acaba en mala muerte.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
A caballero nuevo, caballo viejo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
A falta de pan, buenas son tortas.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
A caracoles picantes, vino abundante.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.