El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Abre la boca que te va la sopa.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Prueba el espesor del hielo antes de aventurarte sobre él.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La vida es una sorpresa continua
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Con pelito... no hay delito.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El saber no ocupa lugar.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Quien no sabe, no vale nada.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La buena lectura, alivia la tristura.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Oír campanas y no saber dónde.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Nunca falta tapadera, para cubrir la gotera.
Las palabras no cuestan plata.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Ave que vuela, a la cazuela.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Amores y dolores quitan el sueño.