Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Favor del soberano, lluvia en verano.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
No hay mayor tontería que reñir.
El humo al suelo, agua en el cielo.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Bicho malo nunca muere.
Lo estancado se pudre.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
¿Quién con una luz se pierde?
Sin harina no se camina.
El pez grande se come al chico.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
A mala leña un buen brazado.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
La primavera la sangre altera.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A palabras necias, bofetones.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Donde no hay celos no hay amor.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Estar armado hasta los dientes
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Detrás de la mala suerte viene la buena.