No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Usted no enseña a una jirafa a correr.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Con hermosura sola no se pone la olla.
El camino malo, se pasa rápido.
Del favor nace el ingrato.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Quien sube como palma baja como coco.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Como te cuidas, duras.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Cada grumo tiene su humo.
De la panza sale la danza.
A quien le dan pan que no coma.
Más fácil es caerse que levantarse.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Pan casero, de ese quiero.
Hijos y mujer añaden menester.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El de labios mentirosos disimula su odio, y el que propaga calumnias es un necio.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
La paz con una porra en la mano es la guerra