Nadie se muere en la vispera.
El hambre es la mejor salsa
El que canea, no calvea.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
muero Marta, y muero Harta.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Hay que dar el todo por el todo.
La admiración alaba, el amor es mudo
Si amas algo, déjalo libre. Si regresa es tuyo.
¿De que vas, Santo Tomas?
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Madre piadosa cría hija miedosa.
A quien vela, todo se le revela.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
No hay boda sin tornaboda.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Cada uno es maestro en su oficio.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Tras cada bocado, un trago, sería demasiado; pero tras cada tres, justo es.