El que sabe que es un loco no está muy loco.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
La excepción no hace la regla, sino que estará fuera de ella.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Andar con pies de plomo.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Del tronco caído todos hacen leña.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Nacer de pie.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El buen libro de las penas es alivio.
Conócete a ti mismo.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Gratis, hasta las puñaladas.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Otro problema para mi coño, no tengo coño, no tengo problemas.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Ni tiñe ni da color.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Al buen callar, llaman Santo.
A lo que puedas solo no esperes a otro.