A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
No hay miel sin hiel.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Esta más grande la caja que el muerto.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Sol de invierno caliento poco.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Entender lo bello significa poseerlo
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Las cosas de palacio van despacio.
Esposa prudente es don de Dios.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Los duelos con pan son menos.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Llegar a la capada.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Ramal y bozal, para el animal.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
Alabanza propia es vituperio.
Eso es meterse en camisa de once varas.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El necio cree que todo lo sabe.
Cinco: por el culo te la hinco.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.