Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Carne a carne, amor se hace.
El más avisado cae.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
De una mentira ciento se derivan.
Socorro tardío, socorro baldío.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
En Febrero, sale la lagartija del agujero.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Ponte al sol y harás sombra.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
El muerto y el ausente, no son gente.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Oración de perro no va al cielo.
Costumbre hace la ley.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Entre pitos y flautas.
Quien desprecia, comprar quiere.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El agua derramada es difícil recogerla.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Hacer de toda hierba un fardo.
Las penas con pan son buenas.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
No se puede servir a dos señores.
La largueza y altruismo empiezan por uno mismo.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
El borracho, de nada tiene empacho.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.