Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Nunca falta de que reírse.
Hacer mangas y capirotes.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Haz bien y no acates a quien.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Escarba la graja, mal para su casa.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
El mejor suegro, vestido de negro.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Interés, cuánto vales.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Lo único permanente es el cambio.
A falta de trigo, venga centeno.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Caridad con trompeta, no me peta.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Lo que hoy es, mañana no es.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.