Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Al más chico muerde el perro.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
A la par es negar y tarde dar.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El que mucho abarca, poco acaba.
Para su casa no hay burro flojo.
Al que no quiera taza, taza y media.
No eches más leña al fuego.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Querer es poder.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
Juego de manos, rompedero de ano.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Pan y vino andan camino.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Yo me morí, y que cosas vi.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
A caballo grande, grandes espuelas.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Llegar al humo de las velas.
El trabajo por la mañana vale oro.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.