Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
No todo lo que pendula cae
Mal de muchos, epidemia.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
El mirón, ¡chitón!.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Del ahogado, el sombrero.
Solano, ni en invierno ni en verano.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
A más vivir, más sufrir.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Refregadas, duelen más las llagas.
La felicidad no es cosa de risa
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Tanto tienes, cuánto vales.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
De los hijos, el que muere, el más querido.
A fullería, cordobesías.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
El llanto alivia el quebranto.