Limpia tu moco, y no harás poco.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Dios castiga, pero no ha palo.
El que la sigue la consigue.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Un pie calzado y otro descalzo
Descansa el corazón, contando su pasión.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
A jugar y perder, pagar y callar.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Tu hablar te hace presente.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Quien más tiene, menos suelta.
Esquílalas pero no las desuelles
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Hombre refranero, medido y certero.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Dos capitanes hunden la nave.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
La honestidad es un vestido de oro
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.