Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Yantar sin vino, convite canino.
Carne de cochino, pide vino.
La más cauta es tenida por más casta.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Júntate, que junto estabas.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
La buena comida se anuncia a la nariz desde la cocina.
Llenar el tarro.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Nadie extienda más la pierna de cuanto fuere larga la sábana.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
El pleito claro no necesita abogado.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
A buen puerto vas por agua.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Al más charrán paga le dan.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
No se sienta seguro quien tiene mal el culo.
La palabra emitida no puede recogerse.