Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Mal camino no va a buen lugar.
Árbol que no arraiga no crece.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
El que nada sabe, de nada duda.
Para aprender, lo principal es querer.
Burro cargado, busca camino.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
Está más pelao que las rodillas de un cabro.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Fingir locura, es a veces cordura.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
De saltamontes a chicharra poco marra.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
¿Qué se ha de hacer, si la escobita no quiere barrer?.
Cierra la puerta del establo antes que te roben la vaca.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Ir uno de infantería.
Para buena vida, orden y medida.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
El juego destruye más que el fuego.
A burro negro, no le busques pelo blanco.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
La sugestión obra.