Dios es más grande que el mundo.
El interés es más fuerte que el amor.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Ley puesta, trampa hecha.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Si el jade no es pulido (labrado), resulta inútil.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Más se logra con amor que con dolor.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Si me quebré el pie fue por mi bien.
Madre no hay más que una.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Mujer casada, casa quiere.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
No ha visto muerto cargando basura.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
De mala vid, mal sarmiento.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
No hay dos sin tres.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Ni se muere el padre ni cenamos.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.