¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Son cucarachas del mismo concolo.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
En tiempos de hambruna, batatas no tienen la piel.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Quien no oye consejos no llega lejos.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Es más grande que un domingo sin paga.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Sobre mojado, llueve.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Ara bien y cogerás trigo.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Ningún burro se queda calvo.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Vino y mujer, te ponen al revés.
El sueño es alimento de los pobres.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Carne puta no envejece.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Con el mismo cuero las correas.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
La curiosidad anda en busca de novedad.
El que bien te quiere te hará llorar.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Dios da frío según la ropa.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Quien mucho escucha, su mal oye.
No enturbies aguas que hayas de beber.
El Juez, derecho como la viga del techo.
No me quieras dar gato por liebre.