Espéjate para que veas cómo eres.
Es tiempo de vacas flacas
No conviertas en amigo al que has vencido
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
A la vejez, dinero y mujer.
El necio dispara pronto sus dardos.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El nosotros anula el yo.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Más verga que el Trica programando.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Pan duro, pero seguro.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
La primavera la sangre altera.
Muestra gran respeto por tu semejante.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Hermanos hay tanto por hacer!
Olvidar una deuda no la paga.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
En la necesidad se conoce la amistad.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
El Rey es poco para su porquero.
No hay caracol que no tenga vuelta.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.