Las novedades son la sal de la vida.
Barba remojada, medio afeitada.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
El burro al ratón le llamó orejón.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
El que quiere baile, que pague músico.
A un burro le hacían obispo y lloraba.
A la hija casada sálennos yernos.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
La mano perezosa, pobre es.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Más vale media mierda que mierda entera.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
No donde naces, sino donde paces.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
El pastor come la oveja y viste la pelleja.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.