Al malo, lo mejora el palo.
Por ir mirando a la luna, me caí en la laguna.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
A traidor, traidor y medio.
Noche toledana. (Irse de farra).
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Oír como quien oye llover.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Cada medalla tiene dos caras.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Las malas noticias siempre tiene alas.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Niños y viejos, todos son parejos.
El agua demasiado pura no tiene peces.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
Hombre intranquilo vale por diez.
El joven armado y el viejo arrugado.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Bollo de monja, costal de trigo.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Cada uno es maestro en su oficio.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.