Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
No seas mono, porque te bailan.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
El que antes muere, antes lo entierran.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Salud perdida, salud gemida.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Hombre anciano, juicio sano.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
La mujer y la vaca, con día para casa.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Todo salto tiene riesgo.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Más sabe una suegra que las culebras.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.