Buena madera, buen oficial espera.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Marido celoso, viejo mañoso.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
La ignorancia es abuela del saber.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Lo imposible, en vano se pide.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Bien urde quien bien trama.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
La razón la tiene Sansón.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
El que huye, obedece.
Son cáscaras del mismo palo.
Pan ajeno nunca es tierno.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
Aguas de Abril, vengan mil.
Palabras sin obras, barato se venden.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
A más años, más desengaños.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Al engaño, con engaño.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.