Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
El frío conoce al encuero.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
A barco nuevo, capitán viejo.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Buena es la linde entre hermanos.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
El bien viene andando, pero el mal volando.
El que da, recibe.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
De lo bendito, poquito.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Haz mal y guárdate.
La respuesta más rápida es la acción.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Del ocio nace el feo negocio.
Las palabras no cuestan plata.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Buen oficio es no tener ninguno.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Don Din nunca parece ruin.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Hablar con bestias es para molestias.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Al mal año, tarria de seda.
El que tiene lengua a Roma va.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
El que no tranza no avanza.
El ejercicio hace maestro al novicio.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Iguales, como cabo de agujeta.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.