Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Boca abierta, dientes de oro.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
La vida no es senda de rosas.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Al maestro, cuchillada presto.
No soy baúl de nadie.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El que se apura, poco dura.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Lo que bien empieza, bien acaba.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Quien bebe no sabe lo peligroso del vino, quien no lo bebe no sabe de lo bueno que hay en él.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Demasiado pedo para la mula.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Lo bueno dura poco.
Boca sucia no habla limpio.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Más haces callando que gritando.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Hablar con lengua de plata.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El cuco que no canta en Abril, o está malo, o se quiere morir.
En la duda, ten la lengua muda.