No todo el que llora, de pena llora.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Errar es humano.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Quien hace preguntas no es tonto.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Más peligroso que chocolate crudo.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
A cada cabeza, su seso.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Palabras blandas te pondrán en andas.
La vida da muchas vueltas.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Rectificar es de sabios.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Cada cual ha de llevar su carga.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Quien dice lo que no siente, miente.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Aseada aunque sea jorobada.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Hoy arreboles, mañana soles.