Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Dichosos los ojos que te ven.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
En la unión está la fuerza.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
A lo que no puede ser paciencia.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Callar como puta tuerta.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
A caballo grande, grandes espuelas.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
El pimiento pequeño es más picante.
Ni llueca eches que pollos saques.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Hace más el que quiere que el que puede.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Al potro y al niño, con cariño.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Una sola mano no aplaude.
Estás entre la espada y la pared.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Barba bien bañada, medio rapada.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.