Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Llevar bien puestos los calzones.
Los toros se ven mejor desde la barrera.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
La zorra nunca se mira la cola.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
El mandar no quiere par.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
La malicia hace sucias las cosas limpias.
A los pendejos ni Dios los quiere.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
No es el que más grita el que tiene más razón.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Puerco que no grita cuchillo con el.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
El que no habla, no yerre.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Abril, siempre fue vil.
Años de higos, años de amigos.
La pisada del amo, el mejor abono.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
La pereza es la madre de la pobreza.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Dulce y vino, borracho fino.
Volver a inventar la rueda.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.