No hay viejo sin dolor.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Papel, testigo fiel.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Favores en cara echados, ya están pagados.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Perro que ladra, guarda la casa.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Al mal circo le crecen los enanos.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Hasta lo que es más perfecto, también tiene su defecto.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
No es por el huevo, sino por el fuero.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
El invierno es el infierno de los míseros
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Alforjas llenas quitan las penas.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Hacer de tripas corazón.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El que demonios da, diablos recibe.
Hay que empujar, porque vienen empujando.