La mar que se parte, arroyos se hace.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Dan darán, dicen las campanas.
Una carreta vacía hace ruidos.
No hay mejor vecina que tu cocina.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
El que no se fía, no es de fiar.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Además de cornudos, apaleados.
El ignorante al ciego es semejante.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
La mala fe, no pare hembra.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Bien le huele a cada uno el pedo de su culo.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El que tiene buba, ése la estruja.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
De necios es huir de consejos.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Eso no te lo despinta nadie.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
La conciencia vale por cien testigos.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
No dar su brazo a torcer.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
A buen amo, mejor criado.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.