Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
El mucho joder empreña.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Codicia mala, el saco rompe.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Nunca olvides tu casa.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Burlas suaves traen burlas graves.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
El amor es de hermano y no de señor.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
La fantasía es la droga de la mente
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
No da quien tiene, sino quien quiere.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Favor ofrecido, compromiso contraído.