Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
El que nada duda, nada sabe.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La reputación dura más que la vida.
Amor forastero, amor pasajero.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Hijo casado, vecino airado.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Refran de los abuelos es probado y verdadero.
A marido ausente, amigo presente.
Es de bien nacido ser agradecido
Quien no sabe, no vale nada.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Hermanos hay tanto por hacer!
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
No hay primera sin segunda
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Donde hay amor, hay dolor.
El amor gobierna su reino sin espadas.
No es lo mismo ser que haber sido.
Si vives alegre, rico eres.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A falta de pan, buenas son tortas.
En otoño la mano al moño.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.