La burla, para quien le gusta.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Tras el vicio viene el lamento.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
El malo siempre piensa engaño.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
De la risa al duelo un pelo.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
La conciencia vale por cien testigos.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Quien busca, halla.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Al que obra bien, bien le va.
Perro pendejo, no va a la gloria.
Quien hace un cesto hace cien.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Quien hijos ha, no reventará.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La suerte está echada.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.