Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
A candil muerto, todo es prieto.
Cerrado a cal y canto.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Al agradecido, más de lo pedido.
A tal puta, tal rufián.
Quien hace, aplace.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Irse con la música a otra parte.
Hablar con lengua de plata.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
El que busca, encuentra.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
A la iglesia no voy porque estoy cojo, y a la taberna, poquito a poco.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Para uno que madruga otro que no duerme.
A ama gruñona, criada rezongona.
Hoy no se fía, mañana sí.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Cada uno con su humo.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
La fuerza vence, la razón convence.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Dinero de canto, se va rodando.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
La palabra emitida no puede recogerse.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Ara bien y cogerás trigo.