Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Años de higos, años de amigos.
No solo de pan vive el hombre.
Con el amor está el temor
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Hablen cartas y callen barbas.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Vivir es morir lentamente.
No hay novia fea ni muerto rico.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Ni cena sin vino, ni olla sin tocino.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El que de joven corre, de viejo trota.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Una palabra deja caer una casa.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
Cada dueño tiene su sueño.
Mala olla y buen testamento.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Madre muerta, casa deshecha.