Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
A la fortuna, por los cuernos.
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Cuando en Mayo hay lodo, no se pierde todo.
Sal no se cuenta con que es salado.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Buey muerto, vaca es.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
El hablar es plata y el callar es oro.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Castillo apercibido no es sorprendido.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Obra hecha, dinero espera.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
Acometer hace vencer.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
El buen mosto sale al rostro.
Hablando se entienden los blancos.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Pan no mío, me quita el hastío.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
A la prima, se le arrima.