La barca pasa, pero el río queda.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
La mano que da está por encima de la mano que recibe
El triunfo de los crueles es breve
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Gatos y mujeres, buenas uñas tienen.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Ruego de Rey, mandato es.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Santo que mea, maldito sea.
Después de la risa viene el llanto.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Una espina en el ojo.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
El verano muere siempre ahogado
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
No solo de pan vive el hombre.
El río pasado, el santo olvidado.