Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Donde hay cariño, allí va el niño.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
El amor no quiere consejo.
Amor con casada, solo de pasada.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Hasta la muerte, todo es vida.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
A confite de monja pan de azúcar.
Quien no tiene quiere más.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Palabras blandas te pondrán en andas.
El viejo que se cura, cien años dura.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.