Las penas de amor las quita el licor
El que se casa, por todo pasa.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Donde no hay celos no hay amor.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El amor refresca como el rocío
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Donde hay amor, hay dolor.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Al bueno por amor y al malo por temor.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
A la vejez, viruelas.
Boca de miel y manos de hiel.
Llegar y besar el santo.
Que no te den gato, por liebre.
Riña de amantes, agua referescante.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Del amor al odio, solo hay un paso.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Quién más te quiere, te hará llorar.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Amor y dolor son del mismo color.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Despedida de borrachos.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Decir refranes es decir verdades.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Aquí hay gato encerrado.